Las placas cortafuego son soluciones técnicas para compartimentación resistente al fuego. Están diseñadas para detener el avance del fuego, del humo y aislar del calor en caso de incendio.
Composición
Estas placas están compuestas de materiales no combustibles como el sulfato cálcico, el yeso reforzado o el silicato cálcico. También pueden componerse de fibras minerales y algunos aditivos especiales que mejoran la resistencia al fuego y reducen el riesgo de grietas y deformaciones.
Clasificación y normativa
Las placas están clasificadas según el tiempo que resisten la acción del fuego sin perder su función. Su resistencia al fuego va desde EI-30’ hasta EI-180’, conforme a la norma EN 13501-2. Estos paneles están ensayados bajo la normativa EN 1364-1.
Usos principales
Las placas cortafuegos son versátiles, gracias a esto se pueden emplear en:
- Paredes separadoras en zonas de riesgo.
- Cajones o bandejas de paso.
- Forrado de estructuras metálicas.
- Sellado de patinillos
- Conductos o registros.
- Falsos techos resistentes al fuego.
Beneficios
- Conservan su forma y propiedades mecánicas bajo altas temperaturas.
- Solución ligera, rápida de instalar y sin mantenimiento activo.
- Son compatibles con otros elementos RF (puertas, compuertas, registros)
- Disponibles en distintos espesores según requerimiento de resistencia